Durante las vacaciones de Semana Santa, Javi y su hermano Juan van al pueblo, en la montaña. Allí, Javi se siente atraído por el secreto que oculta una habitación de la casa, que siempre permanece cerrada: la sala donde encontraron muerto a su padre. Juan le dice que en esa habitación puede escuchar la voz de su padre porque los muertos gritan para librarse de sus secretos.